Alfombra retro: los colores y la lana de los años sesenta y setenta
Una alfombra retro devuelve lo que tuvieron los salones de los sesenta y setenta: colores cálidos, lana gruesa y una casa en la que uno se sentaba en el suelo. Casi todo lo que hoy se vende con ese nombre es fibra sintética estampada con círculos y ondas. Eso es la superficie del estilo. Esta página trata de lo que hay debajo: la paleta de terracota, mostaza, camel y oliva, y la lana de pelo alto que entonces estaba en todas partes. Las alfombras están anudadas a mano en Marruecos, en esos mismos tonos, con algunas piezas de paleta desvaída.
Del taller
Alfombra retro actualmente en nuestra colección

Azilal "Naranja Quemado"
300 × 213 cm
€1,547

Beni Mrirt « Monumental Grid »
413 × 317 cm
€6,997

Beni Mrirt "Camel Lattice"
298 × 260 cm
€3,898

Beni Mrirt "Terra Graphic"
302 × 196 cm
€2,617

Azilal "Ochre Journey"
380 × 85 cm
€1,547

Beni Mrirt "Grand Camel"
406 × 311 cm
€5,978

Beni Mrirt "Camel Trail"
303 × 251 cm
€3,189

Beni Mrirt "Prestige Graphic"
400 × 300 cm
€5,698

Beni Mrirt "Camel Runner"
296 × 86 cm
€1,642

Beni Mrirt "Rust Runner"
320 × 95 cm
€1,629

Berber Vintage "Historic Beige"
325 × 190 cm
€3,624

Azilal "Tangerine Grid"
300 × 214 cm
€1,797
Qué hace retro a una alfombra
Primero, el color. Terracota, teja, ocre, mostaza, camel, caramelo y verde oliva: tonos de tierra, saturados, como los que cubrían entonces las paredes, los sofás de pana y los azulejos de la cocina. Uno solo de ellos en el suelo basta para que la habitación tenga ese calor, aunque todo lo demás sea de hoy.
Después, el pelo. En los setenta una alfombra era gruesa y blanda, hecha para sentarse encima. La tercera señal, el dibujo de círculos y ondas, es la menos importante y la que antes envejece. Una alfombra lisa o de dibujo tranquilo en el color justo aguanta mejor el paso del tiempo.
Antes de los setenta: la alfombra bereber y el diseño moderno
La unión de alfombra bereber y mueble moderno es anterior a los setenta. Le Corbusier ya las ponía en sus villas blancas en los años veinte, y Alvar Aalto en la Villa Mairea. La lana áspera y anudada a mano era el contrapeso del acero, el vidrio y el hormigón.
En el salón de los cincuenta y sesenta, con teca, muebles bajos y patas cónicas, esa alfombra era una pieza más, casi siempre en marfil con rombos oscuros. Quien tenga hoy un aparador de aquella época o una butaca de cuero y cromo no encontrará en una alfombra de lana del Atlas una imitación del estilo, sino uno de sus ingredientes.
Usarla hoy sin montar un decorado
Una alfombra en colores de los setenta funciona mejor cuando es la única alusión clara de la habitación, o una de dos. Póngala bajo un sofá actual de líneas limpias y añada un solo clásico: una lámpara, una mesa auxiliar de nogal, una butaca. Si además hay papel pintado, reloj de pared y macramé, aquello es un plató.
El color pide un contrapeso. Con la terracota y el teja van el crema, el blanco roto y el azul marino. Con el ocre y la mostaza, el verde grisáceo y el gris cálido. El camel y el caramelo se llevan con casi todo, y más con madera del mismo tono. El oliva pide roble claro y lino.
Original o nueva en el color justo
Una alfombra de 1975 tiene lo que ninguna nueva tiene: tonos desvaídos, un pelo asentado, pequeñas huellas de uso. También tiene límites. La medida es la que es, el estado pide una mirada crítica, y una pieza grande y bien conservada es rara.
Una alfombra nueva, anudada a mano en el tono adecuado, es el camino práctico. Usted elige la medida que necesita la habitación, y la lana empieza su propia vida: con los años el color se suaviza y el pelo gana brillo. Una alfombra sintética con estampado retro recorre el camino contrario. El primer día es el mejor.
Las alfombras de esta selección
Cuarenta y una piezas. La mayoría, veintiocho, son Beni Mrirt, densas y pesadas, en camel y caramelo, terracota, amarillo dorado y oliva. Son lisas, de líneas o bandas, con rejilla de rombos o cuadrícula de líneas, de dibujo gráfico o con dibujo de laberinto o de cestería. Las acompañan Azilal en naranja, teja y azafrán, y un pequeño grupo de paleta desvaída, sobre todo alfombras de pasillo en crema con rosa, azul y ocre. Estas últimas no las vendemos como antigüedades.
Todas son grandes o largas. Dieciséis superan los ocho metros cuadrados, otras dieciséis rondan de 200 × 300 a 250 × 300 cm, y el resto son alfombras de pasillo de unos tres metros o más. Alfombras pequeñas en estos colores no tenemos por ahora. Cada alfombra es única y sus medidas reales figuran en la ficha. Se entrega en su puerta, con envío, aranceles e impuestos incluidos.
Lo que puede verificar sobre nosotros
- Origen
- Hecho en MarruecosAlfombras bereberes anudadas a mano en las regiones del Atlas. Cada alfombra es una pieza única.
- Construcción
- Lana anudada a manoVerificada en cada etapa — nunca tuftada a máquina.
- Entrega
- Aranceles incluidosEnvío gratuito; aranceles e impuestos incluidos en el precio.
- Devoluciones
- 14 díasEn el estado recibido, reembolso íntegro del precio de compra.
Preguntas frecuentes
Preguntas
- ¿Qué es una alfombra retro?
- Una alfombra con los colores y la textura de los años sesenta y setenta: terracota, mostaza, camel y oliva, casi siempre en lana gruesa. El color importa más que el estampado.
- ¿Queda bien una alfombra retro en un piso moderno?
- Sí, y es donde mejor queda. Bajo un sofá de líneas limpias, una alfombra en un tono cálido da carácter al salón. Mantenga discreto el resto.
- ¿Sus alfombras son originales de los años setenta?
- La mayoría no. Son alfombras de lana nuevas, anudadas a mano, en los colores de la época. Un pequeño grupo tiene paleta desvaída; no las vendemos como antigüedades.
- ¿Qué diferencia hay entre retro y vintage?
- Retro es un estilo: una alfombra nueva que recuerda otra época. Vintage se dice de una pieza que tiene de verdad varias décadas.

La persona detrás de la pieza
«Antes de comprar, le envío un vídeo de la alfombra real con luz natural — no una foto de catálogo. Yo mismo respondo los mensajes.»
Soy Youssef. Creé ARINID porque este mercado está lleno de intermediarios e imitaciones hechas a máquina que se venden como auténticas — y crecí lo bastante cerca de los telares como para conocer la diferencia.
Cada pieza que ofrecemos es única, anudada a mano en Marruecos. Si quiere hablar de las medidas para su estancia, estoy al otro lado del mensaje. Una alfombra de este nivel es una decisión de treinta años. Debería poder mirar a los ojos a quien se la vende.
Youssef
Fundador, ARINID
El siguiente paso
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Cada pieza se anuda a mano en Marruecos y se entrega en su puerta, con envío, aranceles e impuestos incluidos.